
sábado, 5 de marzo de 2011
Resumen (2ª parte)...y canto las cuarenta!

lunes, 24 de enero de 2011
Resumen (1ª parte)
Tan pronto llegó intentamos irnos a mi casa, pero con tanta lluvia, más bien patinamos hacia ella. Al día siguiente lo primero que hicimos fue comprarnos un paraguas que, por cierto, aún no llegamos a abrir, todo sea dicho. Intentando enseñarle la Catedral de Santa Ana, como estaba próxima, nos encontramos con Isabel, que iba a ensayar al conservatorio y que nos invitó a tomar unos vinos más tarde con su marido, Gonzalo. Mientras tanto, nos fuimos a preparar un obsequio que traía mi madre para ella, y fuimos a casa de Isabel. Una vez tomado algo en su casa, fuimos a hacer la ronda vinatera por la zona.
Mientras yo tenía mis clases por la mañana, mi madre se dedicaba a explorar la jungla, y así nos vimos la zona cercana a mi casa, sus paseos, parques y gentes. Aprovechando que la gran calle de Triana estaba decorada con las luces de Navidad,
también lo estaba con una gran exposición de Rodin, con muchas de sus esculturas de bronce en plena calle y que la gente podía admirar a cualquier hora, puesto que estaban en plena calle y fue toda una experiencia, desde luego. A eso sumadle que en todos lados estaba lleno de luces, aunque incluso hubo grandes conciertos (truncados por la lluvia) para inaugurar algunas luces de Triana, amén de concierto más grandes desde luego.
Fuimos explorando la isla, a grandes rasgos, puesto que mi madre estaba ocupada probando los vinos de esta isla y escogiendo unas botas para sí misma en una zapatería durante toda la mañana (sin exagerar)....si no, preguntadle... Recuerdo que uno de los días que mi madre llegó, nos apetecía tomar lo que era típico de aquí, así que antes de irnos a comer, pasamos por el Mercado de Vegueta, que está justo al lado y nos paseamos para ver lo que había. Localizamos unos quesos que pronto serían nuestros, y que compraría antes de marcharse. Después de deshacernos de la tendera, que estaba loca por hablar con alguien (y había cogido una perra con el Rey Juan Carlos), nos dirigimos al restaurante. Antes habíamos quedado con Isabel, porque era la hora de los vinos y le comentamos que íbamos a comer típico y lo invitamos. Muy bueno todo: el gofio, las “papas arrugás”, el mojo picón, etc... Muy recomendable a todos aquellos aventureros del paladar.
Toda esta odisea con mi madre, me hizo olvidar que realmente tenía ensayos con el coro del Conservatorio, puesto que estábamos preparando un concierto de Navidad en la Plaza de Santa Ana, que por cierto era con banda también y el que quiera una copia del concierto (en directo, claro), que me lo haga saber. Al mismo tiempo, también estaba haciendo ensayos con un grupo de canto que dirigía Isabel cantando música antigua. Este grupo de canto tenía sus clases en la Sede Mapfre y era menester hacer un concierto (en donde, por cierto estaba lleno) donde demostrar lo que estábamos haciendo. El concierto fue un éxito y me dio más pie a tener más intervenciones con ellos.
Llegamos al punto que nos dijo Isabel (que como véis es una gran guía aquí en Las Palmas) que tenía un miniconcierto representando la Historia del casco viejo de Las Palmas, en uno de los patios traseros de la Catedral. Fue muy bonito. Aquí podéis ver cómo era, en apariencia.
Y llegamos al último día de estadía de mi madre, donde esperaba la gran sorpresa: el concierto de Take 6. Fue espectacular. Nos tenían embelesados, y nos dieron un gran concierto. Llevaba mucho tiempo imaginándome cómo sería un concierto de Take 6 y por fin lo supe. Al final del concierto, mi madre se fue, que había venido hasta el Auditorio Alfredo Kraus en taxi con Isabel y Gonzalo, y quería volver con ellos, mientras yo hacía cola para comprar un par de discos para mis hermanos y hacer que me los firmaran. Ese fue mi regalo de Reyes para mis hermanos, (y bien contentos que están, desde luego). Como le prometí a mi madre, saldría de esta isla bailando, y así fue...

El día de regreso fue un poco más truculento. Al llegar al aeropuerto de mañana antes de la salida del avión, estaba el aeropuerto colapsado por las colas en los mostradores para coger los billetes de embarque. De hecho, las puertas automáticas no se cerraban de la gente que entraba y no avanzaba. Mi madre me dijo que me fuera que si no se daba ido, que me llamaba y se volvía. Después de esperar una hora mínimo, el avión salía para hacer escala en Barcelona y ya les estaban esperando el otro avión que la llevaba a Santiago. Sana y salva. ¡Bien!.
El concierto del grupo de canto de Isabel, llegó la semana siguiente de irse mi madre, y fue gran regocijo. Mi cuerpo dijo “por fin. Llevaba tanto tiempo sin tocar Renacimiento...”
Otra visita que tuve que hacer fue a una familia que me dejó usar si dirección como casa propia para poner en la Beca del Ministerio, que cuando la hice no tenía dónde vivir aún. Al ser familia de una amiga de mi madre, fue de gran ayuda para poder rematar mis papeles de la beca. Allí fui de visita con mi fiel compañera Lucía, gran guía de la isla y nos dirigimos allí. Fue muy grato el recibimiento y nos quedamos hasta las mil charlando, y contándonos cositas hasta que se hizo bien tarde.
Se va acercando la Navidad y con ella, las ganas de volver a casita a encontrarte con toda esa gente, pero antes se tienen que acabar las cosas aquí. En especial, el concierto de Navidad del Coro y Banda del Conservatorio Superior de Canarias. Buena cosa.
De vuelta en Galicia, me llueven las llamadas de a ver si podemos quedar aquí, allí, que tienes que ensayar, etc... Una locura. Tan pronto como llegué, se organizaba una cena de Navidad en casa de Jesús, donde no se podía faltar, ya que la mayoría de la gente nos vemos en esa cena, y no era ocasión de perdérsela. Fue muy bonita. Gran concierto de Ron Añejo en cierre de su gran gira “Non-Stopping Styles” y despedida del grupo, ya que todos los miembros tienen proyectos que interfieren con Ron Añejo así que prefieren dejarlo en la cima. Somos así. La cena estuvo muy bien, con comida muy buena y el ambiente era muy cálido.
Al día siguiente lo pasé en casa con la familia pero pronto me tendría que ir a hacer la maleta, puesto que los tres días siguientes (27, 28, 29 y 30) tendría encuentro con la Banda de la Federación y concierto el día 30. Esos días fueron de dormir poco, y de trabajar mucho. Intentando no quedarnos dormidos en el ensayo y rendir todo lo posible. El primer concierto fue en el Auditorio de Valga como gratitud por dejarnos su auditorio. El segundo, ya de estreno de las obras del Concurso de Composición, fue en el Auditorio de Galicia el día 30 a las 21h.
Y qué más contar. Que al día siguiente ya se tomaban las uvas para entrar en el Año Nuevo. Así que aquí lo dejo, de momento, para que no os atragantéis con las uvas.
Un beso y un abrazo y ¡Hasta la próxima entrega!
